ALEMANIA TERCERA PARTE: TANNHÄUSER/ FORO HUMBOLDT/REICHSTAG/ GEMÄLDEGALERIE

Esta nueva entrada tiene que ver con un viaje que realizamos a Berlín alrededor de la representación de una ópera de Wagner: Tannhäuser., el 30 de abril de 2023. Cabe señalar que cantaba una de las más importantes sopranos de la actualidad, la noruega Lise Davidsen, cantante que veníamos siguiendo para ver si podíamos coincidir con alguna de sus apariciones en Europa. Y allí estaba, cantando el personaje de Elisabeth. 

Fue una visita corta de solo cuatro días pero intensa ya que además de volver a una ciudad que es siempre fascinante tuvimos la posibilidad de ver su nuevo gran museo: el FORO HUMBOLDT, una maravilla de arquitectura y fondos museísticos. Además hasta el 16 de julio de ese año la GEMÄLDEGALERIE del Kulturforum tenía una exposición temporal dedicada a HUGO VAN DER GOES, el más importante artista neerlandés de la segunda mitad del siglo XV. Por primera vez, casi todas las obras existentes de este pintor, tanto pinturas como dibujos, eran presentadas en una exposición. Por lo tanto, un atractivo más para hacer de la visita inolvidable.

Llegamos a Berlín el 29 de abril a las 11:00 y fuimos directamente al hotel: TITANIC GENDARMENMARKT BERLIN, Französischestrasse 30. https://www.titanic.com.tr/titanic-gendarmenmarkt-berlin

Dejamos las maletas en el hotel y salimos a caminar por la ciudad. Está muy cerca de la Staatsoper Unter den Linden (razón por la cual elegimos este hotel) así que pasamos por el teatro para comprobar la hora de la representación. 

De allí caminamos hacia la catedral de Berlín cruzando el puente sobre el río Spree. Llegamos al Nikolaiviertel, el barrio viejo.


Decidimos sentarnos a almorzar en uno de los restaurantes del barrio antiguo. Elegimos el Zum Paddenwirt, (en español Los sapos anfitriones), Nikolaikirchplatz 6, en el corazón del barrio viejo. www.paddenwirt.de. Comimos sopa de patata, salchichas con chucrut y puré de patatas y codillo de cerdo curado berlinés con patatas, chucrut y puré de guisantes. Pedimos vino de la casa y cerveza Pilsner berlinesa. Todo estaba exquisito porque los alemanes cocinan muy bien.


Para bajar la comida seguimos caminando por la zona. Entramos en la Nikolaikirche, la iglesia más antigua de Berlín. Fue transformada en iglesia Halle después de un gran incendio en el año 1380. 

Vimos la Rotes Rathaus o Ayuntamiento Rojo, construido en ladrillos rojos (de ahí su nombre) de 1861 a 1869. Tiene una torre de 97m de altura.

Visitamos la Marienkirche que se alza cruzando la plaza. Es una iglesia gótica de fines de siglo XIV con un púlpito barroco integrado en unas columnas y sostenido por dos ángeles.


 


Seguimos caminando por la Avenida Unter den Linden, ahora en dirección a la Puerta de Brandenburgo. Pasamos por el Deutsches Historisches Museum con su fachada rosa pálido ornada de esculturas. Sin duda, el más bonito monumento barroco de Berlín. 

Entramos en la Neue Wache o Nueva Guardia, un pequeño monumento construido por Schinkel en 1818. Tiene el aspecto de un templo con columnas dóricas. En 1966 se convirtió en el monumento a las víctimas del fascismo y el militarismo y está dedicado al recuerdo de las víctimas de la guerra y la dictadura. Dentro se ve una bellísima estatua de Käthe Kollowitz: Madre con su hijo muerto

Seguidamente entramos en el edificio de la Universidad Humboldt, un antiguo palacio de 1753. Fue transformado en universidad en 1810. La estatua de Wilhelm von Humboldt se encuentra en el jardín de la entrada junto a la estatua de su hermano Alexander. 


En el interior, muy elegante, se pueden ver fotos de los alumnos más destacados de la universidad como Einstein, Hegel, Heine o Marx.

Cerca de la Brandenburger Tor se encuentra la Embajada de Rusia ahora cercada para que nadie pueda acercarse a ella. Los edificios que bordean la avenida son muy bonitos.







Volviendo al hotel pasamos por la Gendarmenmarkt, la plaza donde se encuentran las dos iglesias, una al norte y la otra al sur: la Catedral Alemana y la Catedral Francesa. 



Entre ambas se encuentra la Sala de Conciertos de Berlín construida por Schinkel de 1820. Las calles que rodean el hotel esconden algunos edificios realmente hermosos como el que alberga el Einstein Kaffee, de color morado con torrecilla. Entramos a tomar  café  y té   con bollos y tarta de manzanas.


Volvimos al hotel y bajamos a cenar al bar. Un sitio muy bonito aunque hubiésemos preferido una música en un volumen un poco más bajo. 


A la mañana siguiente nos despertamos temprano y bajamos a desayunar. El buffet del desayuno es fantástico por la variedad y la calidad de los alimentos y la atención exquisita del personal.
Salimos a visitar museos. Nuestras amigas fueron a la Museuminsel y nosotros al Humboldt Forum. https://www.humboldtforum.org/deEs el nuevo museo de Berlín y tiene su sede en el antiguo Palacio Real junto al río Spree que ha sido restaurado y acondicionado. El Foro Humboldt incorpora dos instituciones:  el Museo Etnológico de Berlín y el Museo de Arte Asiático de Berlín, por lo que hace de él una maravilla que todo el mundo debería visitar si se encuentra en la ciudad por unos días. Ya el edificio sorprende por fuera y por dentro.

Tanto el hall de entrada como sus diferentes patios que dan acceso a las distintas exposiciones son espectaculares. El solo hecho de entrar en el edificio constituye un placer difícil de olvidar.




Una de las salas que dan al primer patio (Salón de Esculturas) expone los restos que quedan de las esculturas originales de la fachada del palacio real. La mayoría son magníficas y admirables a pesar del estado en que se encuentran, algunas de ellas mutiladas.



La entrada al Forum es libre así como a los museos que se encuentran en su interior, solo se paga entrada para algunas exposiciones temporales (7€). Es necesario dedicar varias horas a admirar las piezas que los museos contienen (no hay que olvidar que son dos museos muy grandes convertidos en uno), todas ellas de un valor artístico increíble. Escaleras mecánicas llevan a los visitantes a las distintas plantas del edificio.



De todas maneras, si uno se cansa, el Forum tiene varios bares y restaurantes en su interior que dan a los distintos patios y en los que se pueden recuperar fuerzas. Si el día es bueno hay un restaurante en la azotea desde el cual las vistas de Berlín son estupendas.
Sería imposible dar una descripción de los museos Etnológico y el de Arte Asiático dada la cantidad de piezas que contienen. Las fotos que siguen dan un pequeña idea de lo que se puede llegar a encontrar. No os lo perdáis.

Barcos de Oceanía

Estelas de piedra de Cozumalhuapa

                                                              Cámara del oro

Templo budista de Kizil cavado en la piedra

Su cúpula pintada
 
Arte chino

Reconstrucción de una casa de té japonesa

Después de varias horas disfrutando los museos del Foro Humboldt decidimos volver al hotel porque teníamos la función de ópera por la tarde muy temprano. La Staatsoper Unter den Linden es uno de los teatros de ópera más importante de Europa. Ya lo habíamos conocido años atrás cuándo asistimos a una función de La Flauta Mágica de W. A. Mozart. De todas maneras entre nuestra primera visita y la presente el teatro había sufrido una restauración total por lo que su interior está completamente renovado y la sala está como nueva.





La representación fue estupenda. Lise Davidsen cantó como los dioses y la puesta en escena no molestó en absoluto. Una gran velada.
Salimos del teatro y caminamos por la Unter den Linden para ver los edificios y la Puerta de Brandenburgo iluminados. Luego fuimos al Hotel de Rome a cenar. Este es el otro hotel de The Leading Hotels of the World del Berlín oeste. Completamente distinto del hotel Adlon, este es mucho más moderno con un diseño muy actual y elegante. 
A la mañana siguiente teníamos la visita del Reichstag.

Antes de hacerla y como teníamos algo de tiempo, al llegar a la Puerta de Brandenburgo decidimos caminar por la Eberstrasse hasta el Sony Center en la PostdamerPlatz, para admirar su magnífico chapitel. La calle y la misma PostdamerPlatz están flanqueados por edificios muy interesantes que hacen el paseo mucho más llevadero. 





El Sony Center estaba en restauración aunque el chapitel sigue siendo tan impresionante como siempre.


Volvimos al Reichstag para la visita. 


En realidad, es la visita de su cúpula, obra maestra del arquitecto Norman Foster quién intentó con ella representar la unificación alemana. Es una maravilla y nadie que visite la ciudad puede perdérsela. Está hecha de vidrio con un cono reflector en su interior que dirige la luz en las distintas horas del día. Debajo de la cúpula está la Cámara de Debates del Parlamento Alemán, el Bundestag, que puede verse a través del piso de cristal. Los tickets gratuitos se reservan con anterioridad por internet. Se requieren datos personales que luego se corroboran a la llegada al Reichstag. La vista comprende la cúpula por dentro y la terraza que la rodea desde dónde las vistas de Berlín son impresionantes. Es recomendable reservar porque las colas son largas. Además, se puede llegar allí y tratar de entrar sin reserva solicitando un permiso de visitas en el Servicio de Visitas que se encuentra cerca del edificio pero, normalmente, se llega con la reserva ya hecha para evitar esperas innecesarias. Todo lo que se necesita saber acerca de la vista se encuentra aquí: https://www.bundestag.de/es/besuch/kuppel-inhalt-582412. De todas maneras distintas agencias de viajes ofrecen visitas al Reichstag ya organizadas. Ya sea reservando las entradas en el sitio oficial del Bundestag o a través de una agencia, la visita de la cúpula se recomienda especialmente. El acceso está perfectamente organizado una vez se llega al edificio. Se sube en ascensor y se baja de la misma forma. No se puede caminar libremente por el edificio. En la azotea ya se tiene el tiempo necesario como para admirar la obra de arte diseñada por Foster. Una rampa que sube bordeando la cúpula por dentro permite verla desde distintos puntos y fotografiarla en su totalidad. 





La terraza alrededor de la cúpula ofrece una vista de 360º de Berlín. Así pueden descubrirse los distintos monumentos de la ciudad desde una perspectiva distinta como, por ejemplo, ver la Puerta de Brandenburgo desde arriba.


Cuando terminamos la visita del Reichstag cogimos la Strasse des 17 Juni que nace en la Puerta de Brandenburgo y se adentra en el Tiergarten. Caminamos hasta la Columna de la Victoria y doblamos por la Klingelhöferstrasse adentrándonos en las calles que rodean el Tiergarten.

Doblamos hacia la derecha en la Corneliusstrasse para coger la Budapesterstrasse. La idea era llegar al KaDeWe (que se supone es el más importante de los grandes almacenes europeos) de la Wittenbergplatz pero lamentablemente estaba cerrado. Nuestras amigas decidieron ir para la zona de la Kurfürstendamm y nosotros hacia el Kulturforum para visitar la Gemäldegalerie o Galería de los Maestros Antiguos donde, además del museo con las pinturas de la colección permanente, tenían una exposición temporal de Hugo Van der Goes, un pintor neerlandés del siglo XV que nos gusta mucho. La exposición giraba en torno a una de sus obras mayores: La Adoración de los Reyes que iluminaba la sala que daba acceso a la exposición. 

La obras presentadas constituían casi toda la producción (que ha llegado a nuestros días) del artista. Habían reunido obras de museos de Brujas (La muerte de la Virgen, 1480), Viena (Díptico de Viena, 1477-1479) y de la misma Gemäldegalerie (El Nacimiento de Cristo de 1480) entre otros. Sobrecogía especialmente una Virgen con el Niño de 1476 del Museo Cívico de Pavía. 

La exposición terminaba con un cuadro de Èmile Wauters de 1872: La Locura de Hugo Van der Goes. En 1478, sufriendo una depresión importante, se retiró a un monasterio cerca de Bruselas. La situación no mejoró mucho desarrollando una terrible enfermedad mental que lo llevaría a la muerte en 1482. El cuadro de Wauters retrata esta locura de forma magistral.


Al salir de la exposición temporal recorrimos el museo que alberga obras fundamentales de la historia de la pintura universal. Una visita a la Gemäldegalerie es obligatoria para entender el desarrollo de la pintura de los grandes maestros antiguos. La lista de pintores sería interminable pero entre ellos podemos nombrar a El Bosco, Rogier van der Weyden y Sandro Boticelli. 





Salimos del museo cuando iban a cerrar sus puertas. La vista del edificio de la Filarmónica de Berlín con el chapitel del Sony Center en la distancia es hermosa.


Berlín sorprende todo el tiempo. Mirando sus edificios y palacios siempre se encuentran obras de arte escondidas como, por ejemplo, las cuatro esculturas siguientes que coronan pilastras debajo de un puentecillo sobre la calle que une dos alas de un palacio: Fuego, Tierra, Agua y Luz.


Esto significa que cuándo se visita Berlín es necesario estar atento a los detalles. En cualquier sitio se pueden descubrir obras de arte. 
Volvimos al hotel muy cansados. No bajamos a cenar, solo queríamos descansar porque al día siguiente nos esperaba el vuelo de vuelta a Madrid. Hasta aquí nuestra última visita a la capital de Alemania. Seguramente habrá más. Berlín nunca defrauda.








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